La doble limpieza es uno de los pasos más famosos de la rutina coreana de skincare pero, ¿sabemos en qué consiste realmente y cómo aplicarla?

No sé a vosotras, pero a mí la rutina de skincare coreana me tiene completamente maravillada desde hace tiempo, pero ¿cómo empezó este amor incondicional?

Para poneros un poco en antecedentes, siempre me ha encantado la cosmética, de ahí que decidiera estudiarla más a fondo de forma más “oficial”, pero ¿cómo se pasa de que algo te guste a que te encante? En mi caso, este paso sucedió cuando leí el libro de “Secretos de belleza coreanos para una piel radiante” de Charlotte Cho.

En el libro se explican y cuentan muchas cosas, como la importancia de la rutina facial para las coreanas y lo asimilado que tienen todo esto desde edades muy tempranas, formando una parte muy importante y vital dentro de su estilo de vida.

Al margen de que el libro me maravilló, me encantó la forma en que la autora transmite su pasión por las rutinas faciales, cómo describe los pasos y cuenta aspectos importantes de los cosméticos, además de alguna que otra curiosidad del estilo de vida coreano. Y ahí empezó todo, con ese libro que se convirtió en uno de mis must have en lo que a cosmética coreana se refiere.

¿Qué es la doble limpieza?

La doble limpieza es el primer paso de la rutina coreana y consiste en dividir la limpieza de nuestra piel en dos fases:

  • Una primera fase que haríamos con un limpiador oleoso
  • Y una segunda fase que haríamos con un limpiador acuoso, que es el tipo de limpiadores al que los occidentales estamos más acostumbrados

La parte de usar un limpiador acuoso es la que más controlamos y tenemos más asumida, pero ¿qué pasa con el limpiador con base de aceite?

Los limpiadores oleosos son más desconocidos y muchas veces no los incorporamos en nuestras rutinas faciales por miedo a la palaba aceite, por ejemplo: ¿Cómo voy a usar un limpiador con base aceite si mi piel es grasa? ¿o cómo voy a usarlo si mi piel es mixta?, o simplemente ¿cómo me voy a limpiar la cara con aceite sin engrasarme el rostro?

Para responder de forma correcta a todo esto lo primero es recordar que nuestra piel está formada por agua y lípidos y que solo aportar agua a la piel no nos sirve, independientemente del tipo de piel que tengamos; todas las pieles necesitan agua y lípidos. Además, las pieles grasas, que tanto temen la palabra aceite, deberían preocuparse menos por esos aceites cosméticos, porque ya sabéis que existen aceites que son, por ejemplo, seborreguladores, y deberían preocuparse mucho más por la cantidad de alcohol de los cosméticos que usan.

Limpiadores oleosos

Normalmente, cuando piensas en algo oleoso te viene la imagen mental de un aceite muy denso, de una sensación en la piel similar a algo pringoso o grasiento, pero esto no tiene por qué ser así y tenemos que desplazar esa idea de nuestra cabeza.

Tenéis limpiadores en aceite adaptados a las necesidades de todos los tipos de pieles y en diferentes texturas, pudiendo venir en formatos líquidos o en tipo bálsamo, en función de tus gustos y tus preferencias, y lo más importante es que no dejan sensación grasa al retirarlos.

A diferencia de los limpiadores con base acuosa, los de aceite consiguen penetrar mejor en los poros de nuestra piel, ayudándonos a retirar mucho mejor la suciedad, y son especialmente útiles para una buena rutina de desmaquillado, sobre todo si somos habituales de los productos waterproof. ¿Cuántas veces os ha pasado que para retirar una máscara o un eyeliner waterproof habéis tenido que dar muchas pasadas con el desmaquillante y os habéis acabado arrancando pestañas de más e, incluso, irritando un poco la piel? A mí me ha pasado, sobre todo cuando empecé a maquillarme y también en alguna ocasión que he estado fuera de casa y me he dejado el aceite olvidado, y además de ser un fastidio, me tiraba tanto tiempo para desmaquillarme esos productos que se me quitaban las ganas de seguir usándolos.

A la luz de lo anterior podéis pensar que sólo tenéis que usar una doble limpieza por la noche, cuando vais a retiraros el maquillaje de todo el día, pero no, también hay que hacerse habitual de la doble limpieza en el ritual de la mañana y os voy a decir por qué: ¿habéis pensado alguna vez en esos maravillosos puntos negros que tanto os molesta veros? Una buena forma de ayudar a mantener esos puntos negros más a raya, y que completa los tratamientos o rutinas que ya hagáis para mantenerlos controlados, es usar un limpiador con base oleosa porque, como ya hemos dicho, el limpiador en base aceite penetra más en el poro y lo limpia más profundamente que uno acuoso, eliminando mucho mejor y de forma más efectiva las impurezas que puedan estar en los poros y que en el futuro formarán los amados puntos negros.

Si aún no tienes suficientes razones para incluir una doble limpieza en tu rutina facial aún hay más, porque las impurezas que tienen nuestros poros no sólo son restos de maquillaje acumulado, también hay exceso de grasa y sudor, así que ahí tenéis otra razón para no dar de lado al limpiador oleoso en vuestra rutina de día.

Algo que debéis tener siempre en cuenta y que es bastante habitual, es que cuando hacemos una limpieza más en profundidad de la piel nos aparezca alguna que otra imperfección, lo cual es normal. Tened paciencia y no reneguéis de la limpieza, lo que está ocurriendo es que está siendo más profunda, por lo que nos hace aflorar esas imperfecciones que estaban “ocultas”, así que no desesperéis, sed constantes y veréis como va mejorando y conseguís el efecto que estabais buscando.

También tenéis que ser consciente de que con el tiempo nuestra piel va cambiando, y tenéis que adaptaros a sus nuevas necesidades: es irreal pensar que vais a pasar toda vuestra vida usando las mismas cremas y limpiadores.

El hecho de que nuestra piel cambia es una verdad como un templo, y la solución es tan simple como cambiar ciertos productos de la rutina y dar respuesta a las nuevas necesidades de nuestra piel, así que si estáis en ese momento en el que vuestra piel está cambiando atended a sus nuevas necesidades y no os ceguéis usando los mismos tratamientos por la típica razón de “es que antes me iba bien”.

Resumiendo, si incorporas la doble limpieza a tu rutina facial, tanto de día como de noche, tu piel te lo agradecerá y verás los beneficios.

Ahora contadme vosotras un poquito, ¿ya sois tan fan de la doble limpieza como yo y la tenéis incorporada en vuestras rutinas? ¿conocíais de antes la doble limpieza o es la primera vez que habéis leído sobre ello? ¡Os leo en los comentarios!
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rogarcia30
rogarcia30
10 days ago

Porfiiiin he tenido un momento para sentarme con tranquilidad y leer la entrada!!!! Es que oímos aceites,oleoso etc y ya nos vienen a la cabeza mitos… yo reconozco que no la hago porque no he dado aún con los productos adecuados algo con lo que me vas ayudar ya que eres una de las personas en las que más confío en cuestión de cuidado de piel Ah!!! Y no tenía ni idea de que se hacía también en la rutina de mañana!!!! Eso me ha dejado alucinanda!!!! Me ha gustado mucho la entrada!!! Que ganas de que llegue el domingo… Read more »