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Es posible que últimamente hayas notado que los poros de tu piel estén más marcados y obstruidos. Esto puede deberse a ciertos malos hábitos de tu rutina.

Como ya sabéis, la piel es nuestro órgano más extenso y superficial y requiere de muchos cuidados para mantenerlo en buenas condiciones.

El hecho de que los poros estén marcados y obstruidos es una señal de que hay algo que no está yendo bien y puede deberse a alguno de tus hábitos de higiene o de skincare.

Si evitas esos malos hábitos vas a notar una gran mejoría en la piel, así que ponte cómoda y toma nota de los esos hábitos que están dañando tu piel:

#1 Usar un maquillaje inadecuado

Usar un maquillaje que no sea adecuado para tu piel, para tus necesidades, también puede ser perjudicial.

Usar maquillajes de mala calidad o que sean demasiado pesados para tu piel ser demasiado, llegando a obstruir los poros y a causarte acné.

Cuando vayas a elegir una base de maquillaje déjate guiar siempre por los consejos de un especialista, y si la puedes probar antes de comprarla mucho mejor.

No elijas un producto porque a alguien que conoces le ha funcionado. Que a esa persona le haya ido bien no quiere decir que a ti también, tenéis pieles distintas y no tiene por qué coincidir que la mejor opción para ella también lo sea para ti.

Si eres una persona propensa a tener acné y los poros obstruidos, una buena opción es buscar bases de maquillaje que sean no comedogénicas, ya que ese tipo de bases no incluyen ingredientes que puedan obstruir los poros.

Tenéis muchas bases adecuadas para este tipo de pieles en el mercado pero os dejo mis favoritas por si queréis echarle un vistazo:

  • Toleriane Teint de La Roche Posay que viene además, con un poquito de protector solar (SPF25)
  • Double Wear de Estée Lauder que es una de las bases más famosas por su duración y cobertura, además de ser la más vendida en España
  • Pro Filt’r de Fenty Beauty conocida por su cobertura y su amplitud de tonos y subtonos
  • Y cualquier base de maquillaje de la marca Clinique, que son todas no comedogénicas, aunque si se trata de una piel con acné mi favorita es Anti Blemish Solutions porque además de ser oil free y no comedogénica, lleva tratamiento antibacteriano para ayudarte con el acné

#2 No desmaquillarte

Seguro que os ha pasado alguna vez… llegar tarde y muy cansadas a casa, deseando abrazar indefinidamente la cama y dejar el desmaquillado de lado, total, os vais a volver a maquillar mañana de nuevo… así que ¿por qué no dormir con él y mañana será otro día no?

Siento deciros que no, que es muchísimo mejor que os alejéis de la cama 2 minutos más y os desmaquilléis bien el rostro, y digo bien, no con una toallita.

Tener una buena rutina de desmaquillado es súper importante para la piel y algo que debéis llevar a rajatabla. Nunca os acostéis sin haber retirado bien todo el maquillaje, si no lo hacéis así, el maquillaje, los restos de grasa y de contaminación que se van acumulando durante el día van a hacer de las suyas dilatando los poros, obstruyéndolos, e incluso causando brotes de acné y acelerando el proceso de envejecimiento de nuestra piel.

Así que cuando lleguéis a casa después de un día duro tomaros el desmaquillado como un mimo a vuestra piel, porque os lo habéis ganado y os lo merecéis.

#3 Exprimir las espinillas y granos

¿Quién no siente una enorme tentación de espachurrar la nueva espinilla o grano que le ha salido? ¿Te has dado cuenta que, además de poder irritar e inflamarte la piel, no sueles tener las manos perfectamente limpias cuando lo haces?

Seguramente estés pensando en que más de una vez te has dejado llevar por la tentación y te has exprimido la imperfección hasta más no poder y sin vigilar siquiera el haber tenido las manos limpias, porque es superior a tus fuerzas verlo ahí y tienes que exterminarlo cuanto antes.

Lo más probable es que ese momento de exterminación acabe en irritación, inflamación o pasando de un pequeño granito a otros más alrededor por extender y transferir tú misma las bacterias e impurezas que llevabas en las manos o de la propia imperfección.

Siempre es una mala idea exprimir las imperfecciones, tengas o no las manos limpias, así que tienes que ser fuerte y resistir la tentación.

Todos queremos tener el rostro impecable, suave y sin poros, y parece que cuando tenemos una imperfección es un drama y tenemos que evitar que nadie lo vea. Las imperfecciones son comunes, tenemos que ir normalizándolo poco a poco y, lo más importante, no entrar en pánico y poner soluciones cosméticas de por medio.

Desde que descubrí los beneficios del aceite de árbol de té para las imperfecciones las he podido manejar mucho mejor y no he vuelto a sentir la tentación de exprimirlo, simplemente aplico unas gotitas del aceite encima de la imperfección y dejo que el aceite se encargue ayudándome a controlar la inflamación y a que la imperfección se seque sin problema.

Os recomiendo que si os decantáis por tener aceite de árbol de té en casa os decidáis por un producto que sea en su mayor parte aceite de árbol de té o directamente por el aceite en puro, y descartéis los preparados de algunas marcas «famosas» que incluyen un montón de ingredientes haciendo bulto.

#4 No exfoliarte

Una de las formas más eficaces de limpiar los poros es con la exfoliación. Si tenéis dudas acerca de los exfoliantes os sugiero que le echéis un vistazo a este post.

Acordaros también de combinar bien la rutina de exfoliación con una doble limpieza diaria para notar una mayor mejoría en vuestra piel.

#5 Pasarte con la exfoliación

Muchas veces nos obsesionamos con la exfoliación, creemos que cuanto más y más “rasque” mejor, y no es así. Exfoliar la piel en exceso puede ser tan, o más malo que no exfoliarla.

Cuando sobreexfoliamos la piel o la exfoliamos con productos más agresivos (los que “rascan”) puede provocar que nuestra piel genera más sebo en compensación y que acabe siendo peor el remedio que la enfermedad.

#6 Tocarte el rostro a todas horas

Todo el mundo nos tocamos el rostro de manera inconsciente a lo largo del día, pero hay gente que hace de esto todo un ritual.

Es muy difícil que siempre mantengamos las manos perfectamente limpias por la cantidad de cosas que hacemos y manipulamos a lo largo del día, y el hecho de que estés tocándote el rostro de forma incansable puede hacer que esas bacterias y esa suciedad que se queda en nuestras manos pase a nuestra piel, y si solemos tener acné con frecuencia o estamos teniendo un brote en ese momento, agravarlo.

Así que toca maximizar la higiene de las manos y evitar tocarnos el rostro tan habitualmente.

#7 Usar pinceles de maquillaje u esponjas sucias o que no están adecuadamente lavados

Las brochas acumulan un montón de suciedad, maquillaje y bacterias, e incluso si su higiene no es la adecuada y las dejáis mucho tiempo sucias pueden surgir hongos en el interior del pelo, por lo que su higiene tiene que ser máxima.

La forma más eficaz es lavarlas con agua y jabón. A mi me gusta especialmente el jabón de coco, porque la mayoría de los pinceles que tengo tienen el pelo blanco y el jabón de coco me ayuda a blanquear, sobre todo después de usar sombras muy pigmentadas.

Cuando ya las tengas lavadas déjalas secar al aire sobre el canto de una superficie, de forma que la única parte del pincel que quede apoyada sobre la superficie sea el mango, así vas a evitar que el pelo coja formas que no le corresponden.

Usando brochas de maquillaje sucias corres el riesgo de obstruir los poros y sufrir infecciones bacterianas en forma de imperfecciones. Por eso, es especialmente importante que seas muy escrupulosa con la higiene de tus brochas si sueles tener brotes de acné, para evitar extenderlo.

¡Evita estos malos hábitos y tu piel te lo agradecerá!
Me gustaría saber si alguna vez habéis cometido estos errores o si los cometéis habitualmente, así que ¡os leo en los comentarios!

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