¿Alguna vez has sentido cambios en tu piel durante la menstruación? No es una sensación tuya exclusivamente: la piel no es un órgano inmutable, va cambiando a medida que envejecemos, por acción de agentes externos como puede ser el clima, por acción de enfermedades y también por cambios hormonales durante el ciclo menstrual.

Como muchas sabréis, el ciclo menstrual femenino está regulado por interacciones hormonales, entre ellas las interacciones de las hormonas sexuales femeninas: los estrógenos y la progesterona; y son los cambios en los niveles de las hormonas los que hacen que cambiemos de fase durante el ciclo.

Seguramente sois muchas las que os habéis dado cuenta de que durante el ciclo menstrual vuestra piel sufre pequeños cambios, algunos más notables que otros, y no, no os lo estáis imaginando, son cambios reales de intensidad variable, pudiendo variar la intensidad de una persona a otra, pero ¿conocéis cuáles son esos cambios y cómo afectan a nuestra piel?

El ciclo menstrual femenino diferencia 3 grandes fases que son: la fase folicular, la ovulación y la fase lútea, durante los cuales van cambiando los niveles de las diferentes hormonas.

Variación de los niveles hormonales de estrógeno y progesterona durante el ciclo menstrual

Hoy vamos a poner el foco en los estrógenos y la progesterona, para entender esos cambios y comprender cómo podemos adaptarnos.

Fase folicular

Es la fase que comienza al término de la menstruación y llega hasta la ovulación.

En esta fase los niveles de estrógenos aumentan y es cuando notamos la piel más hidratada y luminosa, lo cual tiene sentido, debido a que los estrógenos tienen que ver con la síntesis de colágeno y al aumento del contenido hídrico, debido a que la acción estrogénica aumenta la síntesis de ácido hialurónico, implementando la función barrera de nuestra piel.

Fase lútea

Esta fase abarca desde la ovulación hasta la menstruación.

Se caracteriza por una bajada del nivel de estrógenos y una subida de los niveles de progesterona, lo que aumenta la actividad de las glándulas sebáceas, de ahí que nos puedan aparecer algunos granitos los días previos a la menstruación.

Durante la menstruación

Durante este período descienden los niveles de ambas hormonas, de estrógenos y progesterona, y muchas notamos la piel más sensible o más fácilmente irritable, además de sentirla muchas veces más mate y seca.

La clave de todo esto es aprender a observar nuestra piel para evaluar lo que necesita y, ante la duda, acudir a un especialista que nos pueda orientar.

Para paliar los cambios que sufre nuestra piel durante el ciclo podemos adaptar nuestras rutinas a cada fase. Hay especialistas que recomiendan productos según la fase del ciclo en la que nos encontremos, con el objetivo de paliar los cambios que surgen, por ejemplo, teniendo varios serums o varias cremas para irlas alternando según el momento del ciclo en el que nos encontremos.

Bajo mi punto de vista, no es una solución demasiado práctica por el hecho de tener que tener varios cosméticos similares (me refiero a varios cosméticos para el mismo paso de la rutina) e ir eligiéndolos en función de la situación, ni tampoco me parece una solución apta para todos los bolsillos, así que siempre me inclino por la opción más sencilla de modificar que, para mí, son esos productos maravillosos que nos permiten adaptarnos fácilmente a una necesidad más puntual sin tener que poner patas arriba toda nuestra rutina, y esos productos son las mascarillas.

Una mascarilla facial puede ser un gran aliado para esos momentos puntuales en que necesitamos un extra

Para mí las mascarillas son un producto perfecto e ideal que nos facilitan adaptarnos a una situación específica de forma sencilla y práctica, permitiéndonos darle a nuestra piel un extra de lo que necesite en ese momento.

Otros productos que pueden hacer una función similar a la mascarilla son las ampollas, ya que suelen venir en formatos pequeños o monodosis, y son productos concentrados y fáciles de usar, que también nos van a permitir adaptarnos y salir airosas de una situación puntual.

Las ampollas faciales también pueden ser una gran solución concentrada para un momento puntual

Otros consejos que os pueden ayudar a sobrellevar mejor la situación es ser más estrictas con la limpieza facial durante la fase lútea, y también podéis complementar en esa misma fase con una exfoliación; y siempre, siempre, usar productos suaves y que no sean agresivos con vuestra piel, independientemente de que tengáis o no, la piel sensible.

Ahora os toca contarme, ¿vosotras notáis muchos cambios en vuestra piel durante el ciclo? y si es así, ¿cómo hacéis para adaptaros?
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Pilar
Pilar
5 months ago

Uff yo soy una bomba de hormonas de normal y lo noto mucho en la piel, pero cuando durante la menstruación se me pone incluso peor, me es imposible controlarlo🙄….pondré a prueba las mascarillas según cada periodo como comentas🤔